¿Cómo bailar la música de MULA? Mientras la escuchaba durante el concierto que dieron en el Café Democrático del Centro de Arte Contemporáneo de Quito, el sábado 28 de julio, me detuve en momentos a hacerme esa pregunta. No era necesario responderme con palabras. Mi cuerpo encontraba un modo para seguir envuelto en la “música electro-caribeña” del trío conformado por Rachel Rojas, y las gemelas Cristabel y Anabel Acevedo.

Quien haya experimentado la música de MULA sabrá cuán hipnóticas son sus canciones, a veces melancólicas y oníricas, con evidentes influencias del synth pop, que se entretejen, rotundas, en una mezcla extraordinaria, con ritmos de merengue, bachata y dembow.

En su concierto en Quito, las gemelas salieron al escenario con calentadores negros decorados con un polígono plateado en el pecho y con gafas ovaladas, mientras Rachel Rojas apareció completamente vestida de negro. Iniciaron el show con la canción “Playa”, del disco Mula, de 2015.

Luz fucsia y roja nos envolvió mientras tras Rachel se proyectaban ilustraciones y animaciones: palmeras, estrellas, gatos, flores, un desierto, retratos de las integrantes de MULA. La estética futurista de esta banda sobre el escenario se suavizó con las líneas indefinidas de los dibujos, llenos de colores saturados alternados con tonos pasteles.

Reconocidaspor la críticacomo difusorasde un estilo único, MULA llegó a Quito a poner todo en el escenario. La audiencia coreó, desbordada, las canciones más reproducidas del repertorio de las dominicanas, quienes, después de lanzar los álbumes Mulay Aguas(2017), sorprendieron a sus fans con el nuevo sencillo Sirena, el 25 de julio de 2018.

El trío seleccionó para su setlisttemas como “Brujas”, “Poción”, “Retumba”, “Eco”, “Diamantes”, “Sirena” y “Nunca paran”, de sus discos y algunos sencillos de transición.

Un factor que asegura la fácil transición entre las pistas y ritmos en las canciones de MULA podría ser la vocalización de las gemelas Acevedo. Sus voces añaden una dulzura extraordinaria a canciones marcadas por samples (algunos incluso de EDM), batería eléctrica y sintetizadores. Una sola canción es un viaje dentro de un campo de sonido: la esfera en la que retumba la fusión de géneros y que desembocó, en mi experiencia, en dispares emociones.

En un momento, me encontraba ante las gemelas y Rachel agitando el cabello lentamente, casi completamente sumida en sonidos suaves y absorbentes para después empezar a marchar en el paso básico del merengue.

No es común encontrar música que suene tan familiar y extraña como la música de MULA. Apropiada para un momento de introspección o para una fiesta, me dejó la certeza de que, ante la combinación inesperada de géneros, mi cuerpo encontraría la manera de traducir el contraste en pasos de baile.

Esta sorpresa solo aumenta mi admiración por estas artistas dominicanas. Rachel, Cristabel y Anabel hacen que esta experimentación arriesgada parezca sencilla y ahí está la hazaña.