Amigos, maletas, tienda de campaña, una nevera y rumbo a la música. Para muchos, los festivales de música son el complemento perfecto a las vacaciones de verano con amigos, y en Europa se puede encontrar uno prácticamente en cada rincón. Las largas noches de música son deliciosas en el verano europeo, y más cuando encontramos una agenda cada año más cargada de novedades y de artistas internacionales.

En una escena de auténtica competencia entre marcas en la que la carrera para conseguir al mejor artista es la meta de cualquier promotora musical, el festivalero no sólo busca un buen cartel, sino un ambiente divertido y distendido, en entornos inigualables. En definitiva, poder disfrutar no sólo de la buena música sino del ambiente del lugar y de la compañía de sus imprescindibles. Esto es lo que muchos comienzan a entender ahora, y cada vez encontramos en la escena musical más entornos paradisíacos y auténticas “ciudades desmontables” que se crean para tan sólo tres o cuatro días.

 Uno de los festivales que cumple este patrón es el Festival Sziget, en Budapest. Conocido como “La isla de la libertad”, se localiza en la isla de Obuda, ahí donde el Río Danubio comienza a dividir en dos partes la capital de Hungría. Una semana llena de conciertos de todo tipo de música, talleres, espectáculos de teatro, circo y artistas de todas las clases, convierten a Sziget en un lugar lleno de magia donde todo es posible. Ser habitante de la isla por unos días te permite bailar, disfrutar, aprender y contemplar el mundo de una forma distinta por un instante.

 No obstante, otros son los que buscan un cartel explosivo con bandas de renombre internacional. Es cierto que en un festival no sólo podemos asistir al descubrimiento de bandas emergentes que buscan abrirse un hueco en el mundo de la música, sino que podemos disfrutar de aquellos que apuestan por hacer las giras mundiales a través de los festivales y así ahorrar algunas monedas en conciertos. En esta línea, los festivales en Europa son los claros vencedores, y llegan con carteles espectaculares.

 Cuando llegas al recinto del Mad Cool (Madrid), parece que aterrizas en la mejor fiesta del universo. Una noria (que recuerda en algún momento al Coachella) preside el recinto, alumbrando el entorno. Paredes llenas de vinilos de artistas, merchandising, praderas de césped verde donde echar el rato con los amigos, puestos donde realizar talleres y actividades… Un despliegue de diversión que ofrece a los festivaleros uno de los mejores ambientes de España. Y el cartel, inmejorable. En su tercera edición ya se cuela en el top de los festivales europeos, agotando sus entradas tres meses antes de su celebración. En esta edición, bandas como Pearl Jam, Arctic Monkeys, Justice, Kasabian o Queens of the Stone Age harán vibrar Madrid.

 Pero si queremos combinar ambos escenarios, tenemos una amplia oferta donde elegir. Desde festivales de rock como el Resurrection Fest (Viveiro, España), el Hellfest (Clisson, Francia) o algunos de música indie como el FIB (Benicassim, España) o el Glastonbury (Somerset, Inglaterra), ofrecen una escena musical con artistas inmejorables en entornos espectaculares. Otros festivales como el Summerjam, en Colonia (Alemania), Rototom Sunsplash, en Benicassim (España) o Musa Cascais (Portugal) son los lugares perfectos para disfrutar del mejor reggae y ska internacional, con artistas de la talla de Damian Marley, Protoje o Gentleman. También el hip-hop y el mejor rap tienen su cita en Europa, de la mano de festivales como el Openair Frauenfeld (Suiza), el Paris Hip Hop Festival (Francia) o el Outlook Festival, en Pula (Croacia), con músicos como Eminem, Wiz Khalifa o Nadia Rose.

 Sin duda, uno de los mejores planes para las vacaciones consiste en disfrutar de Europa y el escenario musical que nos ofrecen sus festivales.